jueves, junio 23, 2022
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Suburra The Game Review: Conquistando Roma … con tu teléfono inteligente

Y a la lujuria atroz
cada calle era suburra

Laudi – Gabriele d’Annunzio

La Suburra era un lugar de perdición, un distrito de la Antigua Roma donde la política y el crimen se encontraban y proliferaban en simbiosis. Hoy en día, este nombre se ha convertido en una especie de sinónimo para indicar un punto metafórico de unión entre legalidad e ilegalidad, una zona de frontera moral en la que la ética, el derecho y la religión pierden su importancia y adquieren contornos difusos. Una combinación de bien y mal encaminada a la frenética búsqueda del poder. De esta unión nacen la película Suburra del talentoso Stefano Sollima y la serie de televisión homónima producida por Netflix: una representación en la pantalla de una Roma manchada hasta los cimientos y en todos los estratos sociales, desde el político y el Vaticano. esferas altas, hasta los suburbios más deshonestos, donde actúan los tóxicos y los marginados.

Después de haberse extendido por las calles de la Ciudad Eterna, ahora la corrupción también es rampante en nuestros teléfonos inteligentes con Suburra: el juego, la transposición de videojuego de la serie disponible en streaming. El tie-in, creado por Cattleya en colaboración con Monogrid, cuenta una historia original ambientada durante la primera temporada, con el objetivo de reproducir adecuadamente los tonos, atmósferas y personajes de los protagonistas. El resultado es un extraño híbrido entre la aventura gráfica y el juego de acción de desplazamiento horizontal, que neto de sus obvias deficiencias en el lado del juego tiene al menos la ventaja de mantener cierta fidelidad –en términos de escritura– con la obra original.

Los tres reyes de Roma

Que la trama narrativa es el elemento principal de Suburra: el juego es evidente desde el principio, así como desde su marco lúdico: la interacción, de hecho, se mueve en simbiosis con la historia, asumiendo las características de una producción abiertamente narrativa, centrada en el trío protagonista de la serie de televisión. Y aquí encontraremos entonces Spadino, Lele y Aureliano Adami (aquí todavía estrictamente rubio) envuelto en un viaje sombrío bajo la señal de Sara Monaschi: la aventura gira en torno a un asesinato y la desaparición de un maletín, que los tres aspirantes a reyes de Roma serán llamados a recuperar.

Para ello, deberán armar una serie de pistas visitando algunos lugares de la Ciudad Eterna, hablando con los distintos NPCs que encontrarán y, si es necesario, solucionar los problemas con plomo. Como se puede entender fácilmente, el recurso primario en manos de los protagonistas será la dialéctica: las conversaciones antes de una misión y durante su desarrollo tendrán cierta importancia, orientadas a definir no solo el contexto sino también las relaciones que unen al grupo. de los criminales.

Además, sobre la base de las múltiples respuestas seleccionadas durante los diálogos, las relaciones entre los miembros del trío podrían sufrir cambios. Además, al inicio de cada encargo, podremos elegir a qué protagonista jugar, con leves consecuencias en cuanto a avance. Por ejemplo, al optar por Lele, la charla del personaje podría reducir la necesidad de llevar las manos o sostener «hierro», mientras que en el papel de Aureliano difícilmente podremos salirnos de apuros sin recurrir a la intimidación. Haciendo pasar por Spadino, por otro lado, comenzaremos de inmediato con un pequeño cuchillo suministrado para eliminar las amenazas lo más rápido posible. Estas diferencias son perceptibles pero no realmente significativas, porque en general el progreso de una misión seguirá más o menos las mismas rutinas. Junto a la dimensión dialógico-narrativa de Suburra: el juego, que nos acompañará por poco menos de dos horas de juego divididas en siete capítulos cortos, asoma un alma más «acción», muy ligada a la vertiente gerencial de la obra.

En la práctica, durante la progresión, tendremos la oportunidad de explorar pequeños entornos en los que recolectar algunos materiales como porros y dinero, para ser depositados en un cofre común (para compartir el botín con los demás miembros) o para escondernos en un lugar seguro para guardar los bienes robados solo para nosotros. En función de nuestras elecciones, dispondremos de una mayor o menor cantidad de moneda para comprar armas en el mercado negro: antes de comenzar cada capítulo, al fin y al cabo, podremos seleccionar el punto de Roma a alcanzar, cruzando rápidamente un mapa de la ciudad.

Al hacerlo, nos armaremos lo suficiente para enfrentar los peligros de los capítulos más avanzados, donde actuar solo con los puños ciertamente no será suficiente. El mecanismo funciona, y requiere una ligera gestión de los recursos para no llegar desprevenido a las fases más elaboradas de la historia. Participar en una tarea si está bien armado le permite Suburra: el juego Adquirir algunos puntos extra también en la jugabilidad: si de hecho las luchas – ligadas a la obligación de presionar con los dedos sobre el icono enemigo – son inexactas e incómodas, los tiroteos resultan algo más efectivos.

Un solo golpe suele ser suficiente para enviarnos a nosotros oa nuestros objetivos al Creador, animándonos así a actuar con más cautela y a utilizar las coberturas del escenario en el momento adecuado. Solo lamento que la aventura se acabe realmente en poco tiempo, pero por el precio al que se vende (2,99 euros) sin embargo, resulta bastante acorde con el desembolso. El sector audiovisual es agradable de decir: los gráficos low-poly pueden parecer una opción dedicada al ahorro, pero a falta de fotorrealismo, para plasmar las características de los protagonistas, nos pareció una solución técnica bastante acertada.