lunes, junio 27, 2022
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Revisión de fotografías: un rompecabezas narrativo matizado

Qué poderosa herramienta, fotografías. Con una simple mirada, incluso los más distraídos, estos portales del tiempo nos transportan a lugares cronológicamente distantes, pero a menudo más cerca de nosotros que la realidad misma. Desde los primeros amores hasta la vida cotidiana de la edad adulta, las fotografías son capaces de capturar los momentos más importantes de nuestra vida, sobre todo si son inmortalizadas por un fotógrafo atento y escrupuloso.

Y es precisamente en el papel de reportero anónimo que interactuaremos con las cinco historias de Photographs, el nuevo trabajo de EightyEight Games que nos habla de un sentimiento de culpa, justicia, violencia y sociedad con pocos filtros retóricos, con la claridad Intento de di algo fuerte, para no ser malinterpretado.
Lo hace explotando numerosos juegos de puzzles distintos entre sí, pero fuertemente ligados a la temática de cada historia, consiguiendo que sean centrales en la transmisión del mensaje, aunque con algunas dudas.

Un mensaje, más herramientas

Una de las críticas más recurrentes al género de los juegos de puzles es la de no mezclar de forma eficaz la narración y los puzzles, provocando ese sentimiento dicotómico y contrastante entre historia y jugabilidad, fases interactivas y comprensión de la trama que tan frecuentemente caracteriza al medio de los videojuegos.

Para superar este problema, muchos autores han tratado de hacer los rompecabezas cada vez más simples y lineales para dificultar el flujo de la narrativa lo menos posible, mientras que otros han intentado abandonar las ambiciones narrativas en función de experiencias lúdicas más difíciles, como el reciente Baba is You (aquí la reseña del juego de Arvi Teikari). Con Fotografías, EightyEight Games puede encontrar un término medio muy inteligente, que ofrece espacio para la creatividad y que se presta de manera excelente a la representación interactiva de los temas tratados por sus historias. En lugar de construir un solo tipo de rompecabezas para toda la experiencia, los desarrolladores han ideado diferentes tipos de desafíos para cada una de las cinco historias del juego, vinculándolos al tema tratado en cada una de ellas. Por ejemplo, en la historia del encuentro entre nativos y colonos, el fluir de fotografías y narraciones estará puntuado por una serie de acertijos cada vez más difíciles, en los que cada integrante de las dos facciones tendrá un pedazo de tierra para cultivar.

Tendremos pues un cuadrado a rellenar con diferentes formas geométricas, una para cada personaje: si al principio será muy sencillo rellenar la forma completa (cada nativo corresponde a un simple cuadrado), pasado algún tiempo desde la llegada del colonos veremos que cada uno de ellos tendrá diferentes formas de tierra para cultivar, cada vez más difícil convivir dentro de la plaza, suficiente para generar conflictos en la historia contada a través de fotografías.

Es importante subrayar que estos enigmas no son diegéticos, es decir, internos a la historia, pero no totalmente ajenos a sus historias, en una especie de limbo que les permite estar vinculados temáticamente a la historia, sin tener que inclinarse por la historia. reglas de realismo y credibilidad narrativa. Gracias a esta elección original, los desarrolladores pudieron crear una experiencia fresca, corto (unas tres horas, dependiendo de tu habilidad) pero intenso, que no solo puede contar con un ritmo excelente, sino también con una cierta variedad en los puzzles ofrecidos, haciendo menos sofocante el sentimiento de impotencia y desconcierto ante los hechos contados. En resumen, Photographs toma las mecánicas del más estereotipado de los juegos de puzles, desde Puzzle Bobble hasta Tetris (¿has echado un vistazo a nuestra reseña de Tetris 99?), Y las carga con un significado totalmente comprensible sólo gracias a su fases narrativas, respaldadas por una jugabilidad más que agradable, que deja poco espacio para el tiempo de inactividad.

La vida como un fluir incontrolable

Si tuviéramos que resumir la moraleja de los temas cubiertos por las diversas historias de Fotografías, encontraríamos una sola línea tenue que conecta cada cuadro de sus fotos: la vida como una secuencia aleatoria de eventos e historias que se suceden en un vórtice incontrolable, sobre el que nos gustaría tener un agarre firme pero que solo podemos observar, captar y cristalizar en las instantáneas que se nos permite tomar.

Sin embargo, no es solo en el macrotema donde encontraremos elementos para la reflexión, ya que en Fotografías cada historia trata sucesivamente de temas específicos y sensibilidad exquisitamente moderna. Además del citado enfrentamiento entre el naturalismo de los nativos y el consumismo de los pobladores, encontraremos historias de dopaje, ética periodística, enfermedades mentales y violencia, en un torbellino de historias asfixiantes por su franqueza, por la sencillez con la que cuentan. continuar muy corto pero intenso.

Sin embargo, la narrativa de Photographs se centra más en la claridad y el mensaje que en la empatía: dada la dirección artística y sus ritmos, difícilmente te encontrarás frente a un momento. realmente conmovedor, capaz de arrancarte una lágrima o un poco de hipo. Si bien aborda temas de gran importancia cultural y social, el juego nunca intenta convertirlos en la base unívoca de la historia, limitándose a ofrecer elementos estimulantes para la reflexión, incluso a través de la jugabilidad. Una elección de diseño que deja muy poco tiempo para desarrollar la empatía hacia los protagonistas de las historias, incluso los más desesperados, y la narrativa «fotográfica» realmente quiere que nos centremos en el momento, en la idea evocada por un marco específico, y no en el flujo superficial de eventos.

Lamentablemente, no todos los acertijos y enigmas del juego logran generar este vínculo ludo-temático con las historias contadas, llegando en ocasiones a la banalidad que a menudo golpea a los exponentes del género. La impresión es que al menos una docena de pasos, divididos entre las cinco historias, se han insertado más por la necesidad de duración que para construir una progresión funcional para el jugador y, en un juego de rompecabezas basado en la variedad y frescura de la experiencia. , este es un gran obstáculo.

Fotografía en pixel art

A nivel técnico, la sencillez del juego hace que la experiencia fluya sin carga alguna ni vacilaciones visuales, pero lamentablemente, contrario al estándar al que nos hemos acostumbrado recientemente desde la escena indie, no ofrece una dirección artística. particularmente memorable, ni por pura calidad expresiva, ni por su vinculación con los temas de la historia.

Si la «dirección» fotográfica y la puesta en escena de las distintas historias ilustran de manera excelente las distintas fases de la narración, el estilo estético y el acompañamiento sonoro dicen muy poco sobre los personajes y los momentos dedicados a ellos.